La procrastinación significa posponer una obligación o un trabajo. No debemos confundirlo con la postergación que podemos hacer en un momento determinado de una tarea al reorganizar nuestro tiempo.
Cuando procrastinamos somos conscientes de que lo que posponemos debería ser hecho en este momento, pero afrontarlo nos produce un malestar que esquivamos evitando realizar la tarea y “dejándola para mañana”.
Por qué procrastinamos
Como ya hemos dicho, las personas que procrastinan saben que la decisión más correcta sería realizar el trabajo que aplazan. No se trata entonces de una cuestión de desconocimiento. Es más, el hecho de ser conscientes de ello genera a las personas procrastinadoras un gran malestar.
La causa de por qué procrastinamos se encuentra en la sensación negativa que experimentamos cuando nos tenemos que enfrentar a una tarea determinada. El origen de la procrastinación está, por tanto, en la dificultad para gestionar la ansiedad, el aburrimiento, la frustración o el miedo que nos dispara una tarea determinada.
Procrastinación VS pereza
Es importante aclarar que la procrastinación no es sinónimo de pereza. La persona procrastinadora no evita la tarea porque no quiera hacer nada, sino porque la tarea activa emociones incómodas que no sabe gestionar. De hecho, muchas personas que procrastinan son responsables, exigentes y con altos niveles de autoexigencia. El problema no es la falta de capacidad, sino la dificultad para tolerar la incomodidad emocional que aparece al iniciar la actividad.
El ciclo de la procrastinación
La procrastinación suele seguir un ciclo muy concreto: ante una tarea que genera ansiedad o aburrimiento, la evitamos para aliviar momentáneamente el malestar. Ese alivio inmediato refuerza la conducta de posponer. Sin embargo, poco después aparece la culpa, la preocupación y el aumento de la presión, lo que hace que la tarea resulte todavía más amenazante la próxima vez. Así se crea un círculo vicioso que se repite y que va afectando a la autoestima y a la sensación de eficacia personal.
Cómo superar la procrastinación
A continuación te damos algunas pautas para vencer la tendencia a procrastinar:
Ponte en modo ON
Pon límite al diálogo mental «lo hago o no lo hago» y directamente para a la acción. Márcate un plazo para terminarlo y ponte a ello sin cuestionamientos.
Comienza por lo que más te cueste
Organiza las tareas que más te cuestan para las primeras horas del día. En ellas estamos más activos, con más energía y todo nos va a costar menos.
Céntrate en la tarea
Elimina todo aquello que te pueda desviarte de tu objetivo. Elimina distracciones para poder centrarte y acabar lo antes y mejor posible aquello que tienes que hacer. Sitúa lejos de ti cualquier tentación de distracción. Móvil en silencio y lejos, puerta cerrada…
Planifica bien tu tiempo
Sé realista. No te pongas objetivos imposibles que sólo te van a frustrar más. Organiza tu tiempo y las tareas con un criterio de realidad. Si la actividad que tienes que hacer es muy tediosa y puedes dividirla, hazlo.
Felicítate cuando lo logras
Lo mereces. La automotivación es el mayor premio al esfuerzo. Según vayas ganando en motivación interna el esfuerzo para superar la procrastinación será menor.
Psicólogos Expertos en Procrastinación
A veces nos resistimos a dejar de procrastinar y necesitamos ayuda profesional. En CENTRUM Psicólogos en Madrid Centro somos expertos en superar la procrastinación. Utilizamos para ello técnicas novedosas como EMDR que logra:
- Reducir el impulso de posponer la tarea que posponemos
- Aumentar la motivación interna para llevar a cabo la actividad
- Cambiar las emociones negativas asociadas a la tarea que procrastinamos
Si procrastinas podemos ayudarte. ¡No lo dejes para mañana!
Nuestra 1ª consulta informativa es gratuita. ¡Ponte en contacto con nosotros!







