Tradicionalmente, con la llegada del Año Nuevo, muchas personas hacemos una lista de propósitos: aprender un idioma, viajar más, ir al gimnasio… y casi siempre aparece el mismo objetivo repetido año tras año: adelgazar.
Perder peso a través de dietas restrictivas, ejercicio extremo, fuerza de voluntad y una idea rígida de lo que significa “comer sano” ha sido durante mucho tiempo uno de los propósitos más normalizados socialmente. Especialmente para quienes tienen (o han tenido) una relación difícil con la comida y el cuerpo.
Afortunadamente, cada vez más personas empiezan a cuestionarse estos objetivos, sobre todo cuando existe un TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria) o un sufrimiento silencioso relacionado con la alimentación, la báscula y la autoexigencia corporal.
Por eso, te propongo para este 2026 unos “propósitos” muy distintos. Quizá menos populares, más incómodos al principio, pero profundamente transformadores. Objetivos que no giran en torno a adelgazar, sino a salir del sufrimiento, reconciliarte con tu cuerpo y construir una relación más libre, respetuosa y saludable con la comida.
Mis objetivos para 2026
1. Reconciliarme con mi cuerpo
Cuando llevamos años de guerra con el cuerpo, de sufrimiento, de maltrato… Es hora de dejar de compararnos, de estar en guerra con nuestro cuerpo. ¿Qué hizo mal? Nada… absolutamente nada.
Dejar de juzgar el cuerpo y aunque inicialmente no podamos amarle, quizá sí podamos dejar de tratarle con la dureza que lo hacemos. Es la misma con la que, probablemente, nos trataron a nosotros y nosotras.
Sé amable con tu cuerpo
2. Dejar de maltratarme el el gimnasio
Machacarse no es quererse. Disciplina férrea e ir sí o sí al gym, aunque sienta agotamiento, aunque no me encuentre bien. Ir al gimnasio para compensar NO AUTOCUIDADO. Es maltrato.
Stop al maltrato del cuerpo. Elige una actividad física que no se convierta en una exigencia-castigo.
3. Adiós a la báscula y al pesocentrismo
La obsesión por un dígito determinado en la báscula nos ha llevado al lugar en el que estamos. No escuchamos al cuerpo, lo que quiere y necesita. Sólo nos preocupa su peso.
La conexión con el cuerpo puede ser (y debe ser) desde el respeto y la aceptación. Cambia el control del peso por la conexión respetuosa con el cuerpo.
4. Recuperar la relación con la comida instintivamente
Cuando éramos pequeños nuestra relación con la alimentación era instintiva: comíamos cuando teníamos hambre y no lo hacíamos cuando estábamos saciados.
En algún momento algo comenzó a fallar y llegó el control, la restricción, la dieta, el atracón, los alimentos «limpios», los alimentos «prohibidos», la comida peligrosa…
Puedes elegir. No hay alimentos prohibidos. Deja de contar calorías. Deja compensar. Despréndete de la culpa. Come con libertad de elección. Aliméntate desde el amor y el respeto.
Psicólogos expertos en alimentación
Si sientes que cada año tus propósitos acaban girando alrededor del peso, la comida o el control del cuerpo, no es falta de fuerza de voluntad: es una relación dañada que necesita acompañamiento profesional.
En Centrum Psicólogos llevamos más de 15 años ayudando a personas con TCA, alimentación emocional, atracones, anorexia y bulimia a recuperar una relación más libre y respetuosa con la comida y su cuerpo.
Ofrecemos terapia presencial en Madrid y terapia online, adaptada a tu ritmo y a tus necesidades.
Pedir ayuda puede ser tu propósito más importante para 2026.


